Había que decirlo. A mí sinceramente me da igual la forma de vida de los fashionistas, actores, diseñadores, familiares de, modelos, estilistas o profesiones varias. Yo voy a hablar de la campaña en sí de Loewe porque a eso me dedico.

La intencionalidad de esta campaña es un viral online, y lo ha conseguido. Ya es trend topic en Twitter y los medios de comunicación se han hecho eco, normal! Si es que no hay nada como sacar a la juventud Jet Set de Madrid desvariando.

Pero lo que más me ha llamado la atención es la producción cutre. Planos raros, audio fatal mezclado, desenfoques que no viene a cuento… Lo siento mucho, pero después de ver el último spot de L’Odyssée de Cartier, estos videos testimoniales son como el vídeo del IES Antonio de Mendoza a su lado. Pero dejad de cotillear y murmurar, apesta a guión por todas partes y cada frase está más que rebuscada para crear provocación, no me creo que toda esa gente tenga tan pocas luces como parece.

Todo lo que salga en TV o Youtube, y sobre todo en publicidad, está tres veces pensado, y normalmente, intenta hacerte pensar cosas que nunca pensarías. La publicidad, en muchos casos, es hacerte comprar cosas que no necesitas. Nadie necesita Loewe, pero no te están vendiendo Loewe, te están vendiendo la forma de vida de la juventud idealizada de Madrid. Yo sinceramente, opino que es justo lo contrario. Usar Loewe para representar la juventud de Madrid es como si usas a Don Limpio para representar a tu madre. Esto es una campaña contada desde un punto de vista cercano y natural, pero lo que busca es que te sonrojes, que te rías o que llores, pero sobre todo, que lo compartas. Bienvenido, estás infectado. Es mejor que hablen mal de algo a que no hablen nada.

Solo diré una cosa más, si esto es Madrid… Madrid está muy out.